
Este fin de semana caí en las butacas de un gran teatro de la nación a la que uno llega usando la cordillera como rasca-poto.
Se apagaron las luces y la audiencia ocupaba casi la totalidad de las butacas, que eran bastantes.
Comenzó la historia de unos payasos, un circo, unos gauchos, un pedazo de folklore, una empresa del espectáculo, la decadencia, el delirio y una serie de guiños con la "situación actual" del país vecino. Es decir, "de aquí venimos" y "así estamos". Protestas habían afuera, alegatos y divergencias pesadas cubrían y siguen cubriendo el cielo azul claro, el cielo albo y celeste de estos días.
Pestañee bastantes veces durante el primer acto, era un musical, género que me gusta y respeto bastante, pero nada logró interesarme, ni siquiera el virtuosismo de los actores, los cantantes, los acróbatas o la parafernalia de producción.
En eso estaba cuando algo me hizo despertar y vi con sorpresa la aparición de una bandera gigantesca que ocupaba todo el espacio que enmarcan las cuatro puntas del fondo completo de un escenario. Era brillante y subía con elegancia... esplendorosa, subía orgullosa, se creía la muerte la bandera, parecía chorrear el oro que teñía un sol que se dibujaba en su centro y que guiñaba el ojo a las miles de personas que con el corazón hinchado se levantaron de sus asientos para aplaudirle y gritarle agradecidos lo abrigados y cobijados que en ella se sentían.
No creo que esto pasaría en Chile con la tricolor pensé... la vergüenza es la característica principal que diferencia a las naciones vecinas.
Al terminar vi cómo una viejecita muy bien vestida se levantaba de su asiento tiritando y le decía a otra un poco más joven: "Que nostalgia que me dio... me he quedado..."
No escuché más.
No tenía nostalgia, esa noche entendí mi vergüenza y me quedé pensando que no necesito pertenecer a ningún país cuyos límites aparezcan en un mapa y no en la tierra.
1 comentario:
Vi que se hace un programa sobre los 10 más importantes de la historia.
De los que alcancé a cachar, al menos 2, quedarían fuera de esa "categoría". Esto, si consideramos que el acta de fundación (independencia) es de 1818. ¿De qué lugar dirán que son los nacidos antes de esa fecha?
Bueno, como vemos, la historia moderna los mete en nuestro saco.
Me gusta tu bandera.
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